miércoles, 17 de noviembre de 2021

Carta abierta a J.M. Villalta.


( Y a esa legión de izquierda que no tiene claro lo que ocurre en Nicaragua).


Ya Atilio Borón se ha manifestado sobre esa que él llama izquierda confundida y lo ha hecho con menos contundencia de la esperada en él.

Esa izquierda dudosa o confundida ha seguido la ola impulsada por los medios de siempre hablando del «régimen» al principio y de la dictadura sin más al final.

Y lo puede hacer por dos motivos principalmente: por falta de información o por cálculo electoral.

En plena campaña es comprensible que como un camaleón, el FA cambie de apariencia para conseguir unos votos que por no ser de izquierda, no le pertenecen y entonces decida alejarse lo más posible del gobierno de Nicaragua, calculando que son más los votos que puede ganar por el centro de los que pueda perder por su izquierda. Es algo que hacen la mayoría de partidos en todo el mundo. Pero fuera de los tiempos electorales también el FA ha mantenido posiciones antagónicas en su interior y eso no es nada saludable para el partido ni para el espectro de ciudadanos a los que pretende representar.

El otro motivo, y creo que más importante, es el referido a la información. Costa Rica es a nivel económico un país dependiente de la mano de obra migrante, legal e ilegal, procedente de Nicaragua. Es gracias a ese trabajador «barato» que la agroindustria sigue generando divisas y la construcción mantiene su vigor, aparte de otros sectores que se benefician en menor medida.

Después de tres lustros de oscurantismo neoliberal que sumieron al país vecino en la miseria más lacerante (basta recordar la hambruna que asoló a la hoy próspera Matagalpa durante el gobierno de Enrique Bolaños) llegó la victoria del Frente Sandinista y los gobiernos consecutivos de Daniel Ortega. Desde entonces los índices de desarrollo humano, no hicieron sino mejorar a la par de los datos macroeconómicos y en el 2017 el índice del flujo migratorio hacia Costa Rica descendió mínimamente. Ese desenso era una pésima noticia para las élites locales (las que se rasgaban las vestiduras con los efectos de la larga huelga local y que meses antes, aplaudian los tranques que nos incomunicaban con Centramerica) que desde todos sus efectivos panfletos recrudecieron la campaña contra la pareja presidencial Ortega-Murillo dejando de lado la decencia más elemental.

Todos los costarricenses deberian  recordar la portada de la Nación citando una encuesta en la que Laura Chinchilla aparecía como la gobernante peor valorada de Latinoamérica. En esa misma encuesta de la que la Nación no daba mayores datos, Ortega ocupaba el segundo lugar solo superado por el presidente dominicano. El Latinobarómetro un importante proyecto de valoración democrática realizado por una ONG chilena con financiación del BID y PNUD entre otros y nada sospechosa de simpatías izquierdistas corroboraba en el informe del 2016 la buena salud democrática de Nicaragua. Y finalmente Cip Gallup que pocos días antes de las recientes elecciones estimaba en un 65% la oposición a la pareja presidencial, le daba en el 2018 un 54% de aprobación a la gestión de Ortega, la más alta entonces entre los presidentes del continente.

Es muy difícil creer que lo que vino después fuera una insurrección civil espontánea y roza el delito calificarla de pacífica a la vista de las imágenes y videos que uno puede encontrar en internet.

El presente son estas elecciones cuestionadas con supuestos candidatos encarcelados, la mayoría de ellos amnistiados como organizadores de la insurrección del 18 y que planeaban un segundo round para después de estas elecciones. Las pruebas del financiamiento ilícito vía USAID-Fundación Chamorro están sobre la mesa y los pasos de la OEA insinúan una variante boliviana en pleno desarrollo.

Y nosotros, en la izquierda local seguimos replicando la pelea entre los claros y los confusos. Sería bueno que pasadas nuestras elecciones, se abriera un debate sobre ese tema y otros, y no por el bien de Nicaragua, sino por nosotros los electores que nos vemos obligados a votar una vez más por esa izquierda atomizada y por tanto inoperante.


Notas:

Latinobarómetro:

https://demonioseneljardin.blogspot.com/2021/11/nicaragua-en-el-latinobarometro.html?m=1

Hambruna en Matagalpa:

https://www.google.com/amp/s/cronicaglobal.elespanol.com/politica/pablo-iglesias-censura-programa-television_162233_102_amp.html

El 54% de aprobacion:

https://noticias.asamblea.gob.ni/doctor-porras-presidente-ortega-mejor-evaluado-para-seguir-adelante/

https://tn8.tv/nacionales/443603-presidente-daniel-ortega-mejor-evaluado-america-latina/

martes, 16 de noviembre de 2021

Nicaragüa en el latinobarómetro.

  Algunas gráficas del Latinobarómetro del 2016 para enteder la manipulación de los medios con Nicaragüa.










martes, 2 de febrero de 2021

DIPUTADOS DE MIELDA

 


Hace unos años ya en plena campaña contra el TLC se celebró en la Plaza de la Cultura un foro ciudadano. El micrófono fue pasando de mano en mano y en su momento el amigo Antonio Salas Mongalo hizo uso de la palabra. Criticó entonces el tratado y las consecuencias para los costarricenses y aprovechando la coyuntura nos regaló de propina algunas propuestas, a dos de las cuales me voy a referir ahora porque son las que vienen a cuento.

La primera era el Programa Notariado. Consistía esta propuesta en que los candidatos a un puesto de elección popular que presentan un programa para convencer a los electores, estuvieran obligados por el Tribunal Supremo de Elecciones a que este fuera protocolizado ante un notario como un contrato, de manera que el candidato ganador tuviera un compromiso legal de obligado cumplimiento con sus electores. De manera que los presidentes, alcaldes o diputados que se olvidaran de sus promesas electorales pudieran ser interpelados por los votantes defraudados, en los tribunales llegado el caso. ¿Cuál era el alcance real de este Programa Notariado? Acabar con las falsas promesas de campaña.

Salas Mongalo presentó el pertinente amparo electoral y este fue rechazado por el señor Sobrado con un “No ha lugar”. Estaba claro que sin esas mentiras de campaña, los candidatos no podrían ilusionar a los votantes, estos no votarían y aumentaría la abstención. Y a menos votos, menos presupuesto, menos deuda política, menos negocio. Por el bien de nuestra democracia, podía haber suscrito Antonio Sobrado, en campaña electoral SE PERMITE MENTIR.

La segunda propuesta consistía en la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción. Y para que esto se hiciera realidad ya no eran suficientes los esfuerzos del amigo Salas, se necesitaba de una moción que reformara un artículo de la ley. Y desconozco los esfuerzos que el haya hecho para ello.

Esas y otras propuestas fueron aplaudidas por los asistentes al acto, pero las personas que lo acompañábamos le pusimos algún pero al asunto de la imprescriptibilidad y no, porque no nos gustara la idea. Ninguno de nosotros era abogado pero entendíamos que la imprescriptibilidad va generalmente asociada a delitos de guerra y lesa humanidad o a algunas formas de extrema violencia sexual contra menores. Ningún país se ha atrevido a ponerle el cascabel al gato, ni siquiera las modélicas socialdemocracias escandinavas.

El querer y el poder suelen ir de la mano en contadas ocasiones y no es nuestra limitada y sospechosamente corrupta democracia la que vaya a dar ese ejemplo. La moción necesaria para reformar la Ley Anticorrupción en un solo artículo fue presentada por la diputada Patricia Mora en el 2014 y desde entonces ha estado dando vueltas por la casa de los sustos hasta que el pasado mes de enero los diputados le dieron la puntilla. Solo el diputado Villalta y nueve legisladores más le dieron el voto y se lo negaron treinta y un señorías, otros nueve se perdieron por los pasillos y siete ni siquiera llegaron al plenario. No es nada sorprendente ni siquiera cuando ya han empezado la campaña electoral, ni cuando entre los opositores aparecen un montón de diputados de partidos cristianos que siempre andan con la palabra pecado en los labios. La corrupción como delito o pecado es algo que cura el tiempo.

Pero nos queda un sin sabor final y más cuando el diputado Villalta advierte que perseverara en el intento. Uno que no es abogado sabe que la asamblea cuenta con un órgano de servicios jurídicos que puede asesorar sobre el tema, tal vez nos dijeran que nuestra sospechas son ciertas y que no tiene sentido como dice el tico “seguir de majadero”. No debería el diputado del Frente Amplio decantarse por una reforma más razonable y posible. Por ejemplo subir el plazo actual de diez años a quince o veinte. O un juicio en ausencia. O… Cualquier otra cosa que no nos suene como medida demagógica y que no nos haga pensar que no tenemos más que diputados o políticos de mierda.

 





viernes, 1 de enero de 2021

OTRA CERVEZA

Proyecto de Arte Colaborativo


Vivimos en un orden económico aberrante y antiético, en unos tiempos de profundas trasformaciones sociales y laborales. Hay quien habla de cambio de paradigma e incluso de cambio civilizatorio. Pero elucubraciones filosóficas aparte, el ciudadano común empieza a intuir que va camino de una nueva esclavitud.

Y ante ese oscuro panorama uno siente la tentación de claudicar. De recurrir a sustancias que le ayuden a evadirse de esa abrumadora realidad. Como esa bien fría y asequible que nos ayuda por unas horas a soportar la vida de mierda que nos toca vivir.


El Proyecto de Arte Colaborativo "OTRA CERVEZA" busca la participación de todos aquellos que se quieran apuntar aportando una fotografía de la cerveza de su país y la frase en su idioma.


Este proyecto no es algo coyuntural. Llevaba un tiempo en “stand by” pero el nefasto 20 20 le ha dado el impulso necesario cuando casi todos nos hemos dado cuenta de la precariedad de nuestras existencias.

Para aquellos que optimistamente esperan un retorno a su normalidad, informarles que la anormalidad pandémica era la normalidad de miles de millones aunque sin mascarilla. Y que pase lo que pase, para ellos continuará la pandemia y la cerveza en que ahogar sus penas. 


Puedes colaborar enviando la información de la imagen y la frase al correo:

valendiazg@yahoo.es      



Collaborative Art Projet

 

We live in an aberrant and unethical economic order, in times of profound social and labor transformations. There are those who speak of a paradigm shift and even a civilizational change. But philosophical speculations aside, the common citizen begins to sense that he is on the way to a new slavery.

And before that dark panorama one feels the temptation to give up. To resort to substances that help you escape from that overwhelming reality. Like that very cold and affordable that helps us for a few hours to endure the shitty life that we have to live.

 

The Collaborative Art Project "OTRA CERVEZA" seeks the participation of all those who want to sign up by contributing a photograph of the beer from their country and the phrase in their language.

 

This project is not something temporary. It had been in "stand by" for a while but the disastrous 20 20 has given it the necessary boost when almost all of us have realized the precariousness of our stocks. 

For those optimistically hoping for a return to normal, inform them that the pandemic abnormality was the normal of billions without a mask. And whatever happens, for them the pandemic will continue and the beer in which to drown their sorrows.

 

You can collaborate by sending the information of the image and the phrase to the email:  

valendiazg@yahoo.es

 















miércoles, 29 de mayo de 2019

¿Hay que lamentar siempre la muerte violenta de un periodista?






Siguiendo las directrices del peor periodismo amarillista he escogido ese título tan largo para mejor atraer su atención. Y obligado a contestar la cuestión, sin claroscuros, sin medias tintas, sin irme por los cerros de Úbeda del periodismo políticamente correcto; mi respuesta es NO. Y es no, porque ese adverbio tan categórico de la pregunta, no me deja otra opción.
Pero una cosa es no lamentar una muerte y otra bien distinta, desearla. No le deseo la muerte a ningún periodista ni a nadie y mucho menos una muerte violenta y lamento la muerte de casi todos los periodistas. Si uno echa una ojeada a los informes de Reporteros sin Fronteras verá que hay demasiados casos dramáticos como para no acongojarse. Una parte importante de periodistas asesinados en el cumplimiento de su trabajo lo han sido en países en guerra. Como no recordar el caso de Juantxu Rodríguez el fotógrafo español asesinado impunemente en Panamá por soldados del ejército invasor, para demostrar que incluso en el frente de batalla las muertes de periodistas no son siempre fruto de los accidentes.
La otra parte son los asesinatos de periodistas en países que “oficialmente” no están en guerra y entre los que destaca el país azteca. Estos periodistas, colaboradores o blogueros que mueren en el ejercicio de su profesión, son valientes que se enfrentan a los poderosos, sean narcotraficantes, políticos corruptos o empresarios que los financian. A veces su espíritu heroico les lleva a descubrir y señalar culpables donde la justicia obsecuente no ha querido llegar. Y esos culpables, suelen ser implacables en la defensa de su delito. ¡Cómo no lamentar esas muertes! ¿Entonces?
Da la casualidad que no todos los periodistas están cortados por ese mismo patrón. Casi la mayoría se convierten apenas salen de la universidad en meros funcionarios de la información, aspirantes a hacer carrera en los emporios mediáticos locales o trasnacionales y para ascender en ese escalafón, solo sirven los periodistas complacientes a los intereses de los propietarios de los mismos... Según esta personal hipótesis, alguien dirá entonces que la libertad de expresión no existe, a lo que contestaría que difícilmente lo encontraran en esos medios. CNN, DW, BBC en esas y en otras grandes corporaciones hay excelentes profesionales que tienen toda la libertad de expresión para hablar de deportes, cultura-entretenimiento, ciencia y tecnología e incluso cierto ámbito de la política local e internacional. ¿Entonces?
Y de nuevo la pregunta recurrente. Para cada vez menos personas ha dejado de ser un secreto que los grandes consorcios mediáticos, esos que generan las noticias y marcan la agenda a los demás, están cada vez más concentrados en un pequeño grupo de propietarios que lo son al mismo tiempo de las entidades financieras y grandes trasnacionales. Tienen la propiedad de los grandes medios privados directamente, al ser dueños de la mayoría de sus acciones y de los públicos al ser los financistas de los partidos políticos que gobiernan en las democracias de occidente. Esto nos lleva a la conclusión de que tienen el poder de crear la realidad en la que vivimos. A aquellos que se quedan por fuera y tienen la herramienta de las redes para oponerse a esa homogeneidad informativa, se les coloca la etiqueta de conspiranoicos o fakes (que los hay) y en consecuencia ya se legisla globalmente para su efectivo control, en defensa de la LIBERTAD DE EXPRESION.
Todos recordamos cuando en la Asamblea General de la ONU el militar y Secretario de Defensa de EEUU Colin Powel aseguró que Irak tenía armas de destrucción masiva. Podría haber dicho que la tierra era cuadrada, y sin aportar ninguna prueba casi todo el mundo le creyó. Hoy después de 16 años y de más de un millón de muertes sabemos que todo era falso. La mentira para cumplir el precepto de Goebbels y convertirse en “verdad” necesitó repetirse un millón de veces, y para ese trabajo están los medios de comunicación, hablados e impresos, que la repitieron hasta la saciedad. Todo ese genocidio iraquí quedó impune así como quedaron impunes los cómplices que lo propiciaron. ¿Habrá que lamentar la muerte violenta o no de los que participaron conscientemente en esa matanza? Sabemos que Powel, como Bush o Blair o Aznar son elefantes demasiado grandes como para sentarlos en el banquillo de los acusados, pero no podríamos intentarlo con sus acólitos.
Bucear en las hemerotecas nos sirve para ver las firmas de los que de manera insistente repetían la mentira iraquí. Editoriales anónimos, noticias de agencia tergiversadas y utilizadas para para sustentar la apología de la guerra, columnas de redactores y periodistas, politólogos y opinólogos al uso, faranduleros y tertulianos conmovidos por una crisis humanitaria que occidente con su bloqueo previo habían generado, aparecen sobre el papel casi amarillento. Han pasado 16 años y hoy esas mismas caras y esas mismas firmas aparecen de nuevo como una versión repetida, pero esta vez para demonizar a un gobierno y un país mucho más cercano y que habla nuestro idioma.
Venezuela tiene las más grandes “reservas probadas” de petróleo del mundo, esta es una verdad que se maneja en las redes pero no siempre aparece en los noticieros “generalistas”. No interesa que el público que recibe la dosis pertinente de programación mediática vea esta noticia y vaya a sacar sus propias conclusiones. Como pensar que una vez más, la guerra contra Venezuela es una guerra por petróleo, por sus recursos, una guerra de rapiña. Y sin embargo el guión parece calcado.
Desde que se iniciara el proceso bolivariano con Chávez y una vez muerto él, la oposición política local no ha visto la ocasión de revertir por la vía democrática dicho proceso al socialismo. Un proceso que priva a los Estados Unidos y a los consorcios de poder trasnacional que lo gobiernan del recurso petrolero en el momento que más lo necesitan. Descartadas las urnas se recurre a las cañoneras.
La guerra no convencional de los Estados Unidos ha sustituido a los groseros golpes de estado a que recurriera antaño en este hemisferio, porque los tiempos cambian y hoy, salvo en casos excepcionales, resultarían grotescos y de mal gusto. El Manual (ATP 3-05.1) de sus Fuerzas Armadas o el Manual Sharp, su versión civil y comercial sugestivamente titulado “De la dictadura a la democracia” son las herramientas utilizadas ahora como lo fueron en Irak, Libia, Ucrania o Siria. Ambos incluyen una fase previa que es la guerra de información. Podría decirse que es la fase no letal de ese golpe suave y posmoderno disfrazado de revolución ciudadana. Esa guerra tiene por objeto desprestigiar y deslegitimar al gobierno democrático o no que se quiere derrocar. Y ese desprestigio legitimará las siguientes medidas que serán de carácter económico (bloqueo comercial, incautación de cuentas y activos del país en el exterior, aplicación extraterritorial de las leyes del EEUU, etc.) y que si cobran vidas entre la población más vulnerable, aunque estas víctimas sean invisivilizadas en los medios de comunicación aliados de la causa.
Venezuela se encuentra ahora en esa fase de los manuales. La guerra económica empieza a tener victimas cuantificables (se empieza a citar la cifra de cuarenta mil muertos producto de la misma) pero los medios callan, como callan ante esos niños que van a perder la vida al no poder ser operados porque los fondos para pagar esos gastos hospitalarios están congelados por bancos internacionales que también se aprovechan de las circunstancias. Como no recordar el montaje de las incubadoras desconectadas por los “mengeles” al servicio de Sadan Husein y no pensar en las incubadoras desconectadas tras el ataque cibernético a la red eléctrica venezolana, disfrazado por los sicarios mediáticos como una falla debida a la incompetencia de servicio venezolano. Estos no son montajes, son casos probados y probables ante un tribunal cuando llegue el momento.
¿Habrá que lamentar la muerte de los periodistas que son cómplices en esta guerra mortal? Habrá que lamentar la muerte de un Jaime Bayly que desde su programa en Miami, aboga todas las noches por el golpe y la intervención militar, por los bombardeos y el exterminio de los chavistas (la mitad de los venezolanos en el mejor de los casos). Mi respuesta vuelve a ser NO. Y no se trata de un linchamiento contra todos, pero hay que poner coto a la impunidad y sentar responsabilidades, a cada cual en su justa medida.
Personalmente he iniciado mi lista negra (negra porque ese es el color del bolígrafo con que la escribo) de los periodistas que desde los medios locales que frecuento se están apuntando a la infamia e invito a los lectores de estas líneas a que empiecen a hacer lo mismo. Algo así como el medio, el título, el autor y la fecha. Un memorial de los infames que tal vez llegue, ese es mi deseo, a una especie de Tribunal Russel de los periodistas.
Ese es mi afán y haré lo posible porque este escrito llegue a las manos de los periodistas honestos y significados que puedan llevar adelante la iniciativa en defensa de una verdadera LIBERTAD DE EXPRESIÓN libre de sicarios de la información al servicio del mejor postor.





lunes, 10 de julio de 2017

Porqué leer a Jhon Taylor Gatto








Historia secreta del sistema educativo

Ante Prólogo para una edición costarricense.

 


El que suscribe estas líneas y se toma el atrevimiento de recomendarles la lectura de este libro es un padre de alumno que ha participado en decenas de marchas junto con los gremios de profesores y maestros a lo largo de años en defensa de la educación pública, aspirando a desfilar un día en defensa, no de la infraestructura, de los presupuestos o de las mejoras salariales, sino de los contenidos educativos que uno entendía que cada día eran mas mediocres y alejaban la educación pública de la que se impartía en colegios y escuelas privadas.

Soy por tanto un ciudadano muy crítico, tan crítico que algunos de los amigos docentes con quienes desfilaba, no dudaban en calificar mis opiniones  con la etiqueta fácil de “teorías conspirativas”.

A muchos de esos docentes les parecía exagerado e increíble que el sistema educativo fuera una herramienta que tenía el estado para ejercer una especie de ingeniería social al servicio del poder financiero y económico que está en la sombra del estado democrático. No podían imaginar que las pruebas de bachillerato por ejemplo fueran una herramienta en manos del ministerio para programar con ellas la deserción escolar que por otro lado se decía combatir. Y muchos empezaron a aceptar estas opiniones cuando al inefable Leonardo Garnier se le fue la mano y en la prueba de matemáticas del 2013 dejó por fuera al 85 % de los alumnos, viéndose obligado después a regalar ocho puntos para enmendar el error. Aquello era una evidencia clara de que las opiniones al respecto no eran tan descabelladas y la lectura del libro de Gatto, nos hará entender quienes toman esas decisiones y porqué.

 

Parece que es historia muy vieja los días en que don Pepe Figueres se decidió por la abolición del ejercito; un hecho histórico que lo puso a él y al país en el contexto internacional. Y debemos todos seguir sintiéndonos orgullosos por ello. Pero realmente lo que hizo Figueres y en alguno de sus discursos se deja entrever, fue cambiar un ejército de soldados por uno de maestros. ¿Y es esto tan loable? Pues la respuesta depende del punto de mira del observador. En los años cincuenta Centroamérica era una región extremadamente militarizada, donde las oligarquías  dominantes utilizaban a los ejércitos y a los dictadores para controlar y reprimir a los ciudadanos y sus aspiraciones de vivir en sociedades mas justas. En Costa Rica la abolición del ejército, significaba dejar esa tarea a los maestros para que la ejecutaran a más largo plazo. Para que reprimir con violencia a los ciudadanos si se podía programar a sus hijos con sutileza. ¿Cómo? La historia secreta del sistema educativo habla de cientos de formulas que se aplican casi de manera subliminal para conseguir una sociedad mas dócil y conformista. Figueres se referiría a los ciudadanos domesticados.

 

El Ministerio de Educación y quienes lo controlan con independencia del ministro de turno, han ido sofisticando sus sistemas y lo siguen haciendo para tener un mayor control de la sociedad y evitar así los cambios reales que cada vez parecen mas necesarios para volver a una Costa Rica mas justa y menos desigual como lo fuera no hace tantos años.

 

No hace mucho tiempo leí otro libro que no voy a recomendar, de Robert Kiyosaki, un gurú de las finanzas que ha coescrito con figuras como Trump. Sus libros son algo así como libros de autoayuda para hacerse millonario, y uno en concreto lleva el título conspiranoico de “La conspiración de los ricos”. Que un personaje relacionado con el presidente de USA hable de tal conspiración quiere decir que habla con conocimiento de causa. Los argumentos muy resumidos de Kiyosaki son que el 10% de la población mundial (los muy ricos) viven en el lujo mas increíble gracias a los negocios que hacen con la riqueza del 90% restante de la población mundial, manejando sus ahorros, sus impuestos y sus fondos de jubilación; y se pueden permitir eso, precisamente por la ignorancia de la mayoría de las personas incluidos notables profesionales que han pasado por las mejores universidades. Y todo eso porque la educación financiera es un tema tabú del sistema educativo, incluido el universitario, a no ser para las estudiantes de economía. Y lo es precisamente porque en esa ignorancia se sustenta el poder de quienes nos gobiernan.

 

En el caso costarricense, un ministro economista como Leonardo Granier que ha estado ocho años al frente del ministerio, ha querido dar un paso mas al frente de esa ignorancia programada de la que habla Kiyosaki y en su primer periodo, firmó un convenio, aún vigente, con el BAC Credomatic, para que profesionales de esa entidad financiera capacitaran a docentes que mas tarde impartirían a nuestros niños la materia de Educación para las finanzas. En el lenguaje coloquial sería algo así como dejar que el lobo cuide de las ovejas. En este caso las ovejas no son solo los niños sino también los profesores como quedó de manifiesto en la crisis que se presentó en el cambio de gobierno, cuando quedó en evidencia que el 90% de los educadores tenían comprometido su salario en pequeña y gran proporción, con instituciones financieras públicas y privadas y algunas del mismo sector de la educación. Pareciera el mismo 90% del que habla el gurú financiero.

A parte de este convenio hay otros vigentes que permiten la presencia el las escuelas y colegios de entidades comerciales como Mc Donald patrocinando actividades lúdicas; el Gringo Corner que le abre las puertas de las escuelas de la zona atlántica a la Embajada de USA, o los acuerdos con el Centro Cultural Sionista de Israel para que nuestros niños conozcan su versión del holocausto y de paso también del conflicto palestino.

 

La obligación de un padre consciente es estar al lado de sus hijos para tratar de contrarrestar lo que uno entiende que no es educación sino programación. Yo trato de hacerlo lo mejor posible pero entiendo que no todos los padres son tan conscientes ni tienen el tiempo para ello. Por eso apelo a que cada vez mas personas puedan apuntarse a esta causa.

 

Un programa de radio que escucho en internet tiene esta interesante cuña publicitaria: “Advertencia, escuchar Radio… puede alterar su percepción de la realidad”. Creo que John Taylor Gatto y Juan Leseduarte su traductor compartían esa intención como yo lo hago. Es por eso que trato de hacer llegar este libro al mayor número de docentes para que en algún momento se habrá el debate. Para que ese cambio que no ha de ser de siglas ni de colores sino de conciencia, se haga realidad.

La verdad nos hará libres.


Valentín Díaz





jueves, 28 de abril de 2016

Mi último desfile








Otro año más se acerca el Primero de Mayo y como desde hace ya… ni recuerdo cuantos, saldré a desfilar a las calles de la capital. Pero esta vez saldré sabiendo que es mi último desfile. Reconozco que este baño de multitudes en los últimos años se ha convertido en un verdadero  apego, una rutina aditiva de la que costaba desprenderse.

¿Qué hago con esa gente? ¿En que nos parecemos? ¿Qué motivaciones compartimos? Cuando me doy cuenta que la respuesta está muy cerca de la nada, no queda más remedio que plantearse la participación.
En las calles de Costa Rica desfilan los VIP del movimiento de trabajadores, es decir aquellos privilegiados que tienen un contrato en instituciones del estado, con la plaza asegurada, los mejores salarios y otra serie de beneficios que pueden ser entendidos como derechos o canonjías según el lado desde donde se mire.

La mayoría, son masa sin cantera, acarreados como las multitudes que aclaman a sus dictadores, sibilinamente obligados a llegar o simplemente convencidos con razones vanas. Se les acarrea con pasaje, buen almuerzo, camiseta y gorra y una vez llegados a la Plaza de la Democracia se afanan con denuedo en busca del bus que pondrá fin a su compromiso. Los miles de trabajadores que desfilan, tal vez impresionarían rodeando la Asamblea Legislativa que representa en la jerga revolucionaria la sede de la clase opresora, pero quién a estas alturas desea impresionar a nadie. Los pocos que nos aproximamos y permanecemos en las cercanías de la sede legislativa, somos todos los años testigos de la falta de unidad y del protagonismo de las distintas centrales que se afanan con sus “tumbacocos” en superar el nivel sónico de la competencia sindical, jodiendo con su estruendo a todo el mundo. Al final he de reconocer que muchos no esperamos otra cosa que como en las corridas de toros, el toro coja al torero. Es decir la presencia indomable de genuinos anarquista o en su defecto la de provocadores enviados por las cloacas de la seguridad.

Entre tanto, por las avenidas, el resto de los trabajadores, (los no vi, ai, pi) nos observan entre la curiosidad y la indiferencia, cuando no el menosprecio (el “busquen brete” también se escucha en esta marcha a pesar del feriado de ley). Otros están asomados a las puertas de los comercios en que trabajan aprovechando la paga doble que les servirá para saldar alguna deuda o recibo pendientes y los más, camino de los parques en que aprovechar el día de asueto con sus familias.
Sin excepción, los medios televisivos de la oligarquía, harán trabajar a la mayoría de su personal, y llevaran sus cámaras a esos lugares de placentero descanso para prestarles los micrófonos a esos trabajadores felizmente ociosos.

Son las dos caras de un mismo Primero de Mayo que la dirigencia sindical se empeña en llamar campaña de manipulación para enfrentar a los trabajadores. Pero es realmente tan ficticio este enfrentamiento cuando no convenido divorcio. Realmente piensa la dirigencia sindical que estas vías paralelas son ficticias e inventadas por la prensa interesada en el divide y vencerás. Que hace el movimiento sindical por el resto de los trabajadores que no trabajan para el estado sino publicar de vez en cuando un campo pagado para responder a esas tendencias de opinión. Que hacen en apoyo a los vendedores ambulantes. De los desempleados. De los jóvenes “ninis” que ellos mismos fabrican desde las escuelas. Que hacen contra esos mercaderes del empleo que se lucran con las “expoempleo” en un país en que la constitución garantiza el derecho al trabajo. Que hacen contra la tercerización laboral que permite que en una institución del estado trabajen a la par, ellos con sus sustanciosos salarios y los otros con menos del salario mínimo. Que hacen desde la Asamblea de Trabajadores del Banco Popular para parar el expolio de los desahucios. Que hacen violentando la constitución cuando se reúnen en el Ministerio de Trabajo a negociar el aumento salarial, primero el nuestro y luego el de los demás. O cuando nada hacen para que el Ministerio de Hacienda discrimine a los contribuyentes de impuesto sobre la renta según sean asalariados o como le dicen ahora “emprendedores”.

Lamentablemente la respuesta vuelve a ser nada. No hacen nada por los demás trabajadores, por tanto no es un divorcio fabricado por los medios sino por su dejación, y por eso para muchos, es mejor ver el desfile desde la acera.

Pero hay algo más. Realmente hacen todo lo posible por sus afiliados. Como se explica entonces que todas las operadoras de fondos de pensiones de los trabajadores, oprimidos, explotados y vilipendiados por un estado neoliberal, terminen comprando la deuda pública que emite ese estado tan opresor, explotador y vilipendiador. No hay otra forma de invertir esos fondos que no sea alimentar esa deuda esclavizante; no puede ser esa “no compra” de la deuda pública una carta en la manga para negociar una subida salarial digna para TODOS los trabajadores. Es entonces esta marcha y las recientes huelgas toda una pantomima para mantener unido el rebaño y la afiliación. Una fingida algarabía en las calles y una concordia en los despachos. Son las élites empresariales y sindicales tan parecidas como la misma cara de una moneda. Mejor quedarse con la duda. Mejor entonces, ver el desfile desde afuera.